
El reciente aumento del coste de las superlicencias de los conductores y super nuevas tasas (por ejemplo, para el tiempo, las banderas, GPS y servicios de comunicación) han sido puestas en entredicho desde hace algún tiempo en el apretado presupuesto de la FIA.
Y peor se presenta el 2011 cuando se cae una importante fuente de ingresos. Según se estima, siete millones de euros (alrededor de 300.000 libras por el GP de Gran Bretaña), los derechos comerciales de cada ejercicio se destinarán a la FIA.
Esta es la tarifa para obtner la licencia para la celebración del Campeonato Mundial de la Fórmula 1 que se remonta al periodo comprendido entre 1998 a 2010 en un acuerdo alcanzado entre el entonces presidente de la FIA, Max Mosley y Bernie Ecclestone.
El contrato fue firmado entre la FIA y la empresa de Ecclestone, Formula One Management (FOM). Sin embargo, expira a finales de este año. Ahora deben llegar a un nuevo acuerdo, que según especulan será de un siglo, ¡si!, 100 años de contrato entre la FIA y Ecclestone. Pero el dinero no comenzará a moverse hasta que lógicamente se cierre el acuerdo.
La máxima autoridad deportiva de la Fórmula 1 mueve un presupuesto anual de 45-50 millones de euros y si eliminan los derechos de licencia del titular de los derechos comerciales, se crea un agujerito del 15 por ciento en el presupuesto anterior.
Como consecuencia, según está el panorama, de nuevo la “suerte” sonrie a Ecclestone, que literalmente se puede permitir estirar el tiempo y hacerse de rogar. Una auténtica lucha de poder entre bastidores FIA vs la FOM. ¿Por quién apuestas?
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